lunes, 11 de enero de 2016

Mi madre y David Bowie se enfermaron al mismo tiempo. Aunque ninguno de los dos lo sabían. Mamá amaba el espacio y historias de ciencia ficción. Algo del futuro.
Bowie venía y sabía que venía de otro planeta. Sabía también que su misión en esta tierra era expresarse. Hasta el último respiro.

Hoy se fue Bowie.
Mucho tiempo después que mi madre.
Imagino que en la dimensión donde habitan ahora sus almas, sus espíritus, se han fusionado. Cantan. Envían frecuencias hacia el tiempo donde vuelven a ser
madre y voz del universo.


Escribo esto.

Todo lo que no escribo, pero está.
Alguna vez tendré valor.


No hay comentarios:

Publicar un comentario