Escuché sonar tu teléfono a las cuatro de la madrugada.
vibraba en el piso como un insecto
no me moví
simulaba dormir
transitar una pesadilla
llevada por la negrura absoluta
afuera cantaba un ave
la misma que dijiste que habías escuchado
un par de noches atrás
cuando te habías desvelado
quién te escribía a esa hora de la madrugada
qué pasa en tu desvelo ante mis ojos
a quién le canta tu ave
esto no está pasando me repito
mientras vos dormís
trato de entender que hay un secreto
en cada uno
somos un secreto para cada uno
estoy ante la angustia
de la incertidumbre
sin paz ya a tu lado
comienzo la ardua tarea de quien acumula ira
soy una tormenta en el mar
que crece
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