martes, 1 de noviembre de 2016

el rayo


en la casa de mi madre
escuché la tormenta.
apretaba con fuerza mi amuleto,
como si eso me salvara
de los golpes en la tierra.

uno de los rayos
vino a través de la noche,
iluminó la habitación,
llenó el aire
con su perfume.

sentí mi cuerpo
doblarse de espanto
y supe que había dejado
de tentar a la muerte.

afuera,
la noche
puede ser terrible.
adentro,
todavía tenemos un techo.

ha llovido
todo el día
y seguirá lloviendo.


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