un cerrajero
pudo captar
una supernova
en la cola de una galaxia
cercana
dicen que las supernovas
nunca habían sido registradas
que el ojo humano
nunca había podido ver
la explosión
que procede
la energía que emerge
eran teorías
hasta que el cerrajero
alzó su ojo
y disparó
una, dos, tres, diez, veces
hacia esa luz
que cambiaba
intuía pero no sabía
qué estaba viendo, dice el cerrajero
parado en su terraza
sonríe orgulloso
del azar primigenio
que hace a la vida y a la muerte.
eso me parece que es poesía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario