me desnudo,
salgo a la terraza,
le hablo a la luna
aunque no la veo
le digo, Madre, gracias
cierro los ojos
de cara al horizonte
y escucho el viento frío
adentro
otra vez
siento insectos
que no existen
tocándome el brazo
titila la luz,
se prende y se apaga
le digo ya basta
a esa fuerza que busca
dónde y cómo salir
toco una parte de mí
que parece de tierra
¿a qué huele mi cuerpo
la carne de mi carne?,
¿al fuego que purifica
todo lo que toca?
antes de dormir,
no ejerzo
el poder del sonido,
soy este silencio,
esta caja que tiembla
cuando habla sola
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